¿Por qué las canchas han perdido el césped?

Por el Ing. Agr. Ricardo de Udaeta.
Esta es una frase que puede escucharse con frecuencia, especialmente en los country clubs donde el área deportiva no se ha ido adaptando al paso del tiempo y a la cantidad de personas que hacen uso de los distintos sectores todas las semanas. Y debo reconocer que, en numerosas ocasiones, me asaltan unas enormes ganas de responder: «¿vos me estás preguntando en serio?». De ahí, la necesidad de escribir este corto artículo, y reflejar lo que sucede con este tema, que ya se ha escapado de los límites lógicos para la vida del césped.
Hasta hace algunos años, los campos de fútbol se utilizaban para eso: para jugar al fútbol. Once contra once, o bien en menor número en canchas más pequeñas. Dos o tres partidos por semana, algún entrenamiento, y ese era el tránsito lógico para cualquier campo de fútbol de un country. Desde hace algún tiempo, las actividades recreativas se han incrementado de manera exponencial, así como los entrenamientos, sin importar las condiciones climáticas o de humedad en las canchas. La incorporación de luces han incrementado la cantidad de partidos y, lo que es peor, la cantidad de entrenamientos, que generan un importante daño y desgaste en el césped de las canchas.
Los profes de actividades se ven obligados a cruzar canchas, para lograr canchas más chicas dentro de las canchas grandes, e incrementando aún más el desgaste. Esto se ha convertido en un jeroglífico de marcación para el personal de mantenimiento, ya que muchas veces hay 5 ó 6 canchas dentro de una misma cancha.
La semana pasada le pregunté a un profe qué categorías jugaban en sus canchas (el club tiene 2 canchas de 11 y una algo más pequeña). Esta fue la respuesta: «Acá juegan y entrenan la novenita o pre-novena, octava (2 equipos), séptima (2 equipos), sexta (2 equipos) quinta (2 equipos). Cada una con 11-12 chicos por equipo. En menores femenino un equipo sub 12 y otro sub 16. Cada uno con 11 chicas. En adultos masculino hay 2 primeras, un junior +28, uno +38, uno +45, uno +55 y uno +60, cada uno con 15 a 18 jugadores. Y un adulto femenino con 11 jugadoras. Y muchos de estos equipos, más allá de los partidos, tienen entrenamientos nocturnos. También tenemos gente que viene a entrenar por cuenta propia y que no está en los equipos. En definitiva, pasan cerca de 400 personas por día utilizando las 3 canchas».
Me fui pensando «qué buen mantenimiento hace el personal de las canchas», ya que creo que ni siquiera el césped sintético aguantaría semejante tránsito sin desgaste. Algo para pensar y para revisar en numerosos countries, antes de preguntar por qué las canchas han perdido el césped.

