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El mosaico multicolor de los greens al comienzo de la primavera


Las pequeñas diferencias genéticas entre las plantas de bentgrass y Poa annua presentes en los greens pueden generar un verdadero caleidoscopio de colores al comienzo de la temporada. Puede resultar un poco extraño, pero generalmente no hay motivos para preocuparse.

Por John Petrovsky, manager, Green Section Education.

Las primeras vueltas de golf de la primavera siempre generan entusiasmo después de un largo invierno, pero no debería sorprendernos que durante un tiempo los greens presenten un aspecto algo extraño. Los greens compuestos por Agrostis stolonifera (bentgrass), Poa annua o una combinación de ambas especies pueden mostrar, al salir del invierno, una apariencia moteada o manchada, como un mosaico formado por distintos tonos de verde, amarillo, violeta y otros colores.

Aunque pueda parecer que existe algún problema, esta apariencia multicolor generalmente es solo una manifestación estacional de las diferencias genéticas existentes entre las distintas plantas que componen los greens.

¿Por qué los greens se ven así?

Algunos greens de agrostis se siembran con una mezcla de diferentes variedades. Esto puede producir variaciones en la apariencia de la superficie de juego, que suelen hacerse más evidentes durante los cambios de estación, cuando una variedad responde de manera diferente a otra.

Incluso cuando los greens fueron sembrados originalmente con una única variedad de agrostis, con el tiempo pueden desarrollarse y acentuarse pequeñas diferencias genéticas entre las plantas individuales. Esto genera variaciones en su aspecto que, nuevamente, resultan más visibles durante las transiciones estacionales.

La segregación natural del Agrostis normalmente no afecta el comportamiento de la pelota durante el putt, ya que las distintas variedades suelen tener ritmos de crecimiento y texturas foliares muy similares, aunque al salir del invierno puedan presentar colores bastante diferentes.

Los greens de Poa annua pueden ofrecer excelentes superficies de juego, pero rara vez están formados por una única variedad uniforme de esta especie tan adaptable. Por el contrario, suelen estar constituidos por numerosos “biotipos” o “ecotipos” que evolucionaron a lo largo del tiempo.

Estos biotipos genéticamente diferentes pueden presentar un aspecto similar durante el verano, cuando todos están creciendo activamente, pero pueden comportarse de maneras muy distintas al salir del invierno. Por ejemplo, algunos comienzan a crecer más rápidamente que otros cuando aumentan las temperaturas primaverales, adquiriendo un color más verde que aquellos biotipos que todavía se están recuperando del invierno. Incluso cuando la superficie se encuentra uniforme y saludable, la diversidad natural existente entre las plantas de Poa annua puede generar una apariencia moteada.

Muchos greens también están compuestos por una mezcla de bentgrass y Poa annua. En estos casos, pueden observarse variaciones de color dentro de cada especie y también diferencias entre ambas. La Poa annua está lista para arrancar apenas aumentan las temperaturas en primavera, mientras que el bentgrass permanece “en pijama” durante un tiempo más. Como resultado, los sectores con Poa annua generalmente comienzan a verse más verdes mucho antes.

Más allá del aspecto visual, las diferentes tasas de crecimiento de la Poa annua y el agrostis estolonífero al comienzo de la primavera pueden dificultar que los superintendentes mantengan un rodamiento uniforme de la pelota hasta que las temperaturas sean lo suficientemente altas como para que ambas especies estén creciendo activamente. Cuando los greens contienen un porcentaje elevado de Poa annua, normalmente se comienza a cortar un poco antes para evitar que la especie de crecimiento más rápido genere una superficie despareja con respecto al bentgrass, que crece más lentamente.

El uso de reguladores de crecimiento, el manejo de la fertilización, el rolado de los greens, el topdressing con arena y otras prácticas también pueden ayudar a reducir el efecto de los diferentes ritmos de crecimiento al comienzo de la temporada.

Una situación normal de la primavera

Las diferencias en la genética de las plantas, la composición de especies y las tasas de crecimiento contribuyen a generar variaciones temporarias de color en los greens de especies de clima templado-frío durante el final del invierno y el comienzo de la primavera. En general, el efecto sobre la calidad de juego es mínimo. Si preocupa el aspecto de los greens, se puede tener la tranquilidad de que esta etapa de múltiples colores normalmente dura poco tiempo. A medida que las temperaturas se vuelven más cálidas y estables, y aumenta el crecimiento de los distintos tipos de bentgrass y Poa annua, los greens recuperan una apariencia más uniforme.

Si se sospecha que los greens pudieron haber sufrido daños causados por enfermedades o por las condiciones invernales, no hay que dudar en consultar al superintendente para conocer su evaluación. Sin embargo, lo más probable es que lo que se esté observando sean simplemente diferentes céspedes despertándose, cada uno a su manera, después de un largo descanso invernal.

TGMdigital agradece a USGA Green Section Record por el aporte de este artículo.

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