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Cinco motivos por los que los bunkers no son consistentes

Por Brian Whitlark

Aunque los equipos de mantenimiento de las canchas de golf presten más horas de trabajo a atender los bunkers que a los greens, los golfistas encontrarán, de todos modos, inconsistencias en los bunkers. Mantener condiciones de juego completamente consistentes en los bunkers no es posible, ni es un objetivo al que necesariamente se aspira. Aquí se presentan cinco motivos por los cuales las condiciones de juego en bunkers nunca serán perfectamente consistentes:

  1. Profundidad de la arena- La profundidad de la arena en el suelo del bunker tiene un severo impacto en la jugabilidad. Si la arena es muy superficial, los bunkers pueden estar mojados y firmes. Sin embargo, demasiada arena resultará en bunkers excesivamente blandos, que incrementan la probabilidad de pelotas enterradas. Las inconsistencias en la profundidad de la arena de los bunkers surgen diariamente, a causa del juego normal, el rastrillado y la exposición al viento. La profundidad recomendada para la arena de los bunkers es de 4-6 pulgadas, pero varía dependiendo de factores tales como las características físicas de la arena, y las propiedades del material subyacente.
  2. Exposición al sol- Los bunkers que reciben más luz solar se secan más rápido, y ofrecen condiciones de juego más blandas que aquellos que reciben menos luz. Por ejemplo, los bunkers enfocados hacia el este y sudeste en el hemisferio norte logran secarse antes en la mañana que los bunkers orientados al oeste o al norte, resultando en bunkers más blandos.
  3. Exposición al viento- Los bunkers enfocados hacia la dirección predominante del viento se secarán más rápido y serán más blandos que los bunkers que estén resguardados del viento o que apunten en la dirección opuesta.
  4. Volumen de juego- Los bunkers que reciben más juego serán más blandos y menos consistentes que los bunkers con muy poco juego. ¿Por qué? Los tiros, el tráfico de jugadores y el rastrillado mueven la arena del bunker y modifican las condiciones de juego.
  5. Riego- Muchos golfistas se preguntan si los sistemas de riego pueden ser diseñados para evitar agregar agua a los bunkers. Desafortunadamente, un diseño tal es poco práctico, dada la forma y posición estratégica de muchos bunkers. Regar uniformemente superficies de juego de forma irregular, tales como greens, entornos de greens e incluso fairways, frecuentemente ubica a los bunkers adyacentes en una posición de obstrucción de la dirección de los aspersores. Si la arena de los bunkers es muy superficial, contiene materiales finos tales como arena fina, limo o arcilla, o ha sido contaminada con material orgánico, los bunkers retendrán la humedad. La arena húmeda presenta condiciones de juego más firmes que la seca, por lo que los bunkers que reciben más riego y retienen más humedad tendrán probablemente condiciones más firmes para el juego que aquellos que están bien drenados y fuera del camino del riego. En el sudeste de USA, donde hay poca lluvia y mucha demanda de agua en el verano, los bunkers están frecuentemente mojados y firmes, a causa de un riego frecuente.

En última instancia, sucede que el golf es un deporte al airea libre, con su inherente variabilidad. Por ejemplo, no hay dos lies en el rough que sean exactamente iguales y, le guste o no, el viento sopla en algunos días, mientras que en otros no. Algunas veces, el viento sopla en una dirección a la mañana y en otra a la tarde. Los golfistas son motivados para aceptar la variabilidad tanto en los bunkers como a lo largo de la cancha de golf como un desafío bienvenido. Recuerde las sabias palabras del fallecido Payne Stewart, “Una mala actitud es peor que un mal swing”.

Brian Whitlark es un agrónomo de la región Oeste de la USGA Green Section.

El presente artículo fue aportado a TGMdigital por la USGA, y extraído de su página web.

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